De noche nadie contesta al dueño
La persona, en pánico, escribe a todas las clínicas seguidas y lleva a su mascota a la que contestó primero. Por la mañana el administrador abre una conversación en la que ya no hay nada que resolver.
Con el agenteResponde de noche y remite al veterinario
Dice el teléfono de guardia, repite su guía y propone la hora libre más próxima. Los síntomas no los analiza y no aconseja medicamentos.

Se integra en lo que la clínica veterinaria ya usa


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